N.O. por correo

11 de marzo de 2014

Perdon mis niños

Hoy escribo con tristeza, por que mi norte siempre fue tener estudiantes diferentes, proactivos creativos, críticos, humanos, concientes, ¿Ya dije humanos?, y hoy en una encrucijada política, ideológica de mi país, les veo a muchos de ustedes apoyando, la violencia, la vejación, el vandalismo, sin reconocer una parte de la sociedad y exigiendo reconocimiento, ¡que mal lo hice! perdonen mis niños.

Yo que ame cada sonrisa cada abrazo, cada palabra, cada momento, y que sonrio con cada logro, por que aunque no se desprendieron de mi vientre, ustedes tomaron trozos de mi corazón Hoy, no puedo sino hacer catarsis con estas lineas, por que todas esas veces que conté de diez a uno, para no hacerles sentir lentos, torpes, necios, o ciegos, con mis palabras, todas esas veces, se me agolpan en el alma por querer defender lo que pienso ante ustedes, sin encontrar la forma "bonita" para decirlo y mis principios me impiden violentarles su derecho a disentir, desde el mucho o poco poder que me da haber sido su maestra, no es cobardia o inseguridad, es ese amor por la idea y la libertad, que no les pude regalar, que error tan crazo, ¡perdon mis niños!