N.O. por correo

20 de marzo de 2011

Cuando yo me muera

La verdad casi nunca y siempre estamos pensando en la muerte. Ella es la excusa y la limitación que dirige a su hermana la Vida. Muchas veces escuche a gente decir, yo no quiero que estén tristes, que me lloren ni nada de eso. La verdad, siendo sincera YO si quiero que me lloren y me echen de menos, por que, no me siento triste por alguien que no me importe, o que personalmente me parece que no haya hecho diferencia en el mundo.

Somos egoístas con nuestros fallecidos, es muy común la frase de "ahora que hago sin ti fulan@". Yo quiero de verdad y de corazón, que me lloren, que me extrañen, y que decidan en mi nombre, hacer un mundo mejor.

Claro no estoy hablando que quiero traumas que alimenten psicologos, (en mi caso particular) o que se coloquen luto de ropa y maquillaje, hablo de que quiero que me echen de menos.

Se supone que como vivas tu vida, sera la forma de tu muerte, quiero que la mía sea luchando, o si no dormida :-), que no se lo esperen, y que signifique una transición no solo para mi sino para tod@s. Suena egoísta o de egolatría lo sé, pero a veces me parece que deberíamos quitarle la categoría de cliché a lo de que Para cambiar el mundo hay que empezar por cambiarse uno mismo, y actuar en poco o mucho, venciéndonos paso a paso para renacer mejores.

En la universidad una vez nos colocaron a hacer un ejercicio, la pregunta era, ¿como esperas que sea tu funeral?, ¿medio creepy no?. pues yo hoy decidí hacer el ejercicio ese, y no para entregar un informe evaluado, y este es el resultado.