N.O. por correo

28 de mayo de 2012

Control, poder, estupidez o envidia

No se, a mi me parece que hay espacios en los que pasamos muy bien la vida, zonas de confort que generalmente están aderezadas por compañía de otros, que en el momento o eternamente son importantes en nuestras vidas, bueno por lo menos para mi es así. Ahora, lo que no entiendo y me causa molestia, inflamación de las fosas nasales y algo de catarro en los ovarios, es que sigo consiguiendo gente que te cree tan absolutamente perfecto genial estupendo magnanime o no se que, que en algún lugar obtuvieron una licencia irrevocable para la estupidez, esos jefes que cualquier ínfima cuota de poder les hace querer manipular discursos, intimidar o simplemente "chapearte" como decimos aquí en Venezuela, o sea, hello, ya sabemos que tienes el cargo, ahora GÁNATE el respeto. no se digo yo. *Chapear. intentar ejercer influencia a partir de una posición o cargo, propio o de algun relativo cercano.
fotografia Soberbia by ~macillustrator Photography / Conceptual ©2008-2012 ~macillustrator

27 de mayo de 2012

sms para recordar

Demasiado bello cuando una amanece con el bobo revuelto, extrañando como loca, amando sin querer hacer aspavientos, en silencio, y alguien te lee un mensaje bobo como este, que encierra grandes verdades, so: Cuatro formas de parar el mundo Un beso
Un abrazo Una caricia Una mirada

25 de mayo de 2012

Dale play. Cuando tus ojos me mira

Entrega absoluta sin medidas, sin medias tintas y sin pensar en las consecuencias. Es rico mientras dura.

18 de mayo de 2012

Dale play. "Como me haces falta"

No pocas veces la vida nos coloca frente a su némesis, la muerte, y aunque es tan seguro como los aquí y los ahora, pocas veces podemos asumir la ausencia absoluta de aquellos y aquellas que son parte nuestra, parte de nuestro andar, hacer, querer y pensar. Y es que pasa el tiempo, y seguimos sintiendo que seria de nosotros si aquella presencia fuese física, si ese abrazo añorado estuviera nuevamente cerca nuestro, la garganta se anuda y las lagrimas visibles o no mojan la dureza de nuestra tristeza, que no merma con los años solo se sobrelleva, y se complementa con nuevas alegrías, endulzando con la esperanza de volver en otra vida en otro espacio, a ver a quien ya no esta junto a nosotros. A seis meses de tu ausencia....

17 de mayo de 2012

Gracias Aquiles...

La historia de un caballo que era bien bonito, confieso que solo conocia la version para niños, pero esta me gusta infinitamente mas, narrada por su propio autor. Yo conocí un caballo que se alimentaba de jardines. Todos estábamos muy contentos con esa costumbre del caballo; y el caballo también porque como se alimentaba de jardines, cuando uno le miraba los ojos las cosas se veían de todos los colores en los ojos del caballo. Al caballo también le gustaba mirarlo a uno con sus ojos de colores, y lo mejor del asunto es que con los ojos de ese caballo que comía jardines se veían todas las cosas que el caballo veía, pero claro que más bonitas, porque se veían como si tuvieran siete años. Yo a veces esperaba que el caballo estuviera viendo para donde estaba mi escuela. El entendía la cosa y miraba para allá, y entonces mi hermana Elba y yo nos íbamos para la escuela a través de los ojos del caballo. ¡Qué caballo tan agradable! A nosotros cuando más nos gustaba verlo era aquellos domingos por la mañana que estaban tocando la retreta y ese caballo de colores llegaba por ahi vistiéndose de alfombra por todas partes que pasaba. Yo creo que ese caballo era muy cariñoso. Ese caballo tenía cara de que le hubiera gustado darle un paseíto a uno, pero quien se iba a montar en aquel pueblo en un caballo como ese, pues a la gente de ahí le daba pena; ahí nadie tenía ropa aparente. Como sería de bonito ese caballo que con ese caballo se alzó Miranda contra el gobierno porque se inspiró en el tricolor de sus labios y en el rubio de sus ojos. Ese caballo si se veía bonito cuando estaban tocando ahí esa retreta y el Señor Presidente de la Sociedad de Jardineros lo traía para que se desayunara en la plaza pública. Que caballo tan considerado. Ese caballo podía estar muy hambriento, pero cuando los jardineros lo traían para que se comiera la plaza, el sabia que en el pueblo había mucha gente necesitada de todo lo que alli le servían, y no se comía sino a los músicos. Y los músicos encantados. Como el caballo estaba lleno de flores por dentro, ellos ahí se sentían inspirados y se la pasaban tocando música dentro del caballo. Bueno, y como el caballo se alimentaba de jardines y tenía todos los colores de las flores que se comía, la gente que pasaba por ahí y lo veía esperando que los jardineros le echaran su comida decían: míreme ese caballo tan bonito que está ahí espantándose las mariposas con el rabo. Y el caballo sabía que decían todo eso, y se quedaba ahí quietecito sin moverse para que también dijeran que aquel caballo era demasiado bonito para vivir en un pueblo tan feo, y unos doctores que pasaron lo que dijeron es que lo que parecía ese caballo es que estaba pintado en el pueblo. ¡Así era de bonito ese caballo! Todo el mundo era muy cariñoso con ese caballo tan bonito, y más las señoras y señoritas del pueblo, que estaban muy contentas con aquel caballo que se alimentaba de jardines. ¿No ve que como consecuencia de aquella alimentación lo que el caballo echaba por el culito eran rosas? Así, cuando las damas querían adornar su casa o poner un matrimonio, no tenían más que salir al medio de la calle y recoger algunas de las magníficas rosas con que el caballo le devolvía sus jardines al pueblo. Una vez en ese pueblo se declaró la guerra mundial, y viendo un general el hermoso caballo que comía jardines, se montó en él y se lo llevó para esa guerra mundial que había ahí, diciéndole: mira caballo, déjate de jardines y de maricadas de esas y ponte al servicio de tal y cual cosa, que yo voy a defender los principios y tal, y las instituciones y tal, y el legado de yo no se quien, y bueno, caballo, todas esas lavativas que tu sabes que uno defiende. Apenas llegaron ahí a la guerra mundial, otro general que defendía el patrimonio y otras cosas así, le tiró un tiro al general que estaba de este lado de la alcabala, y al que mató fue al caballo que se alimentaba de jardines, que cayo a tierra echando una gran cantidad de pájaros por la herida porque el general lo había herido en el corazón. La guerra por fin tuvo que terminarse porque si no hubiera quedado a quien venderle el campo de batalla. Después que terminó la guerra, en ese punto que cayó muerto el caballo que comía jardines, la tierra se cubrió de flores. Una vez venía de regreso para su pueblo uno que no tenía nombre y estaba muy solo y había ido a recorrer mundo buscando novia porque se sentía bastante triste, ¿no ve que le mataron hasta el perro con eso de la defensa de los principios y tal?, y no había encontrado novia alguna porque era muy pobre y no tenia ninguna gracia. Al ver ese reguero de flores que había ahí donde había muerto el caballo que comía jardines, el hombre cogió una de su gusto y se la puso en el pecho. Cuando llegó al pueblo encontró a su paso una muchacha que al verlo con su flor en el pecho, dijo para ella misma: que joven tan delicado que se pone en el pecho esa flor tan bonita. Hay cosas bonitas que son tristes también, como esa flor que se puso en el pecho ese joven que viene ahí. Ese debe ser una persona muy decente y a lo mejor es un poeta. Lo que ella estaba diciendo dentro de ella con ese asunto, el hombre no lo escuchó con el oído, sino como lo oyó fue con esa flor que tenía en el pecho. Eso no es gracia; cualquiera pude oír cosas por medio de una flor que se ha puesto en el pecho. La cuestión es que uno sea un hombre bueno y que reconozca que no hay mayores diferencias entre una flor colocada en el pecho de un hombre y la herida de que se muere inocentemente en el campo un pobre caballo. Qué iba a hacer, le regaló a aquella bonita muchacha la única cosa que había tenido en su vida, le regaló a la muchacha aquella flor que le servía a uno para oír cosas: ¿quién con un regalo tan bueno no enamora inmediatamente a una muchacha? El día que se casaron, como el papá de ella era un señor muy rico porque tenía una venta de raspado, le regaló como veinticinco tablas viejas, dos ruedas de carreta y una moneda de oro. Con las veinticinco tablas el hombre de la flor se fabricó una carreta y a la carreta le pintó un caballo, y con la moneda de oro compro una cesta de flores y se las dio de comer al caballo que pinto en la carreta, y ese fue el origen de un cuento que creo haber contado yo alguna vez y que empezaba: "Yo conocí un caballo que se alimentaba de jardines"

11 de mayo de 2012

Dale play. Nunca habia llorado así

¿¿¿Y cuando la ponemos y hacemos lo que no es, y se nos quiebra el corazon, porque nuestro enemigo somos nosotros mismos????, esa es una de las mejores razones para sentarse a llorar, no mas besos, no mas apapachos por que la pusimos. Quizas una cancion como esta ayude a la reconciliación no???